Hacemos un pequeño recorrido por ese maravilloso mundo donde la fe es protagonista y convirtió a pequeños hombres y mujeres en grandes héroes. le damos la bienvenida a Abigail.
Como reina, mi deber es proteger a mi pueblo. Cuando escuché los planes contra los inocentes, no pude quedarme callada. La fe y el valor me guiaron ante el rey, porque a veces el silencio es más peligroso que hablar.