Vaya, pero qué chiquita es la vida a veces… Tan frágil, tan efímera. La gente se aferra a sus secretos, creyendo que pueden enterrarlos para siempre, pero el tiempo siempre se encarga de sacarlos a la luz. Y qué curioso, justo cuando creías tener el control… ¡Pum! Todo se revela, y ahí estás, temblando, atrapado en tu propia red de mentiras.
Pacha, al parecer tu diminuto secreto se ha revelado ante el mundo. Aunque, ¿quiénes somos para juzgar el tamaño? Pero, como te digo, los secretos salen a la luz tarde o temprano. Y qué corta es la vida de algunos… O al menos eso dicen. Aunque, si de tamaño hablamos, contigo la naturaleza se pasó de cruel. Tan diminuto, tan insignificante. Pero, bueno, ¿quién soy yo para juzgar? Al final, en este mundo solo los fuertes sobreviven… y los débiles, como tú, están destinados a ser pisoteados.
La verdad es que me divierte verte así. Desesperado. Pequeño. ¿Qué se siente saber que nunca estuviste a la altura? No pongas esa cara… La vida es injusta, lo sé. Pero alguien tiene que gobernar este juego, y yo no nací para perder. Tú, en cambio… bueno, los peones solo sirven para hacer más entretenida la partida.
Atentamente, Umbralis
Al parecer tu diminuto secreto se ha revelado ante el mundo. Aunque, ¿quiénes somos para juzgar el tamaño? Pero, como te digo, los secretos salen a la luz tarde o temprano. Y qué corta es la vida de algunos… O al menos eso dicen. Aunque, si de tamaño hablamos, contigo la naturaleza se pasó de cruel. Tan diminuto, tan insignificante. Pero, bueno, ¿quiénes somos para juzgar? Al final, en este mundo solo los fuertes sobreviven...