Mis amores…
No se me vayan a poner tristes por escucharme, ¿sí? Solo quería aprovechar este momentico para hablarles, porque los tengo en mi corazón… como siempre.
Desde el día en que me fui, yo los he estado mirando, uno por uno, y créanme: sigo cerquita. En cada desayuno que comparten, en cada carcajada que se suelta, en cada abrazo que dan con ganas… ahí estoy yo, completica.
No quiero que me lloren más con ese dolor que les parte el alma. Lloren si toca, claro, pero después suéltenme un poquito. Yo me fui tranquila, sabiendo que dejé sembrado amor en cada uno de ustedes. Ustedes son mi orgullo, mi alegría, mi razón de haber estado aquí.
Sigan adelante, ayúdense entre ustedes como familia, como siempre les dije: "el cariño no se mendiga, se comparte". Cuídense, respétense, quiéranse mucho. Y no dejen que mi ausencia se vuelva una sombra. Yo quiero ser luz. Quiero que cada vez que piensen en mí, les salga una sonrisa de esas que nacen del alma.
Los amo con toda mi fuerza. Estoy bien. Y quiero que ustedes también estén bien.
Siempre suya,
No estén tristes por mí. Yo estoy bien, en paz, y muy cerquita de ustedes. Los veo, los cuido y los abrazo con el alma cada día.
Sigan adelante, vivan bonito, cuídense entre ustedes y no se olviden de sonreír… que eso siempre fue lo que más me gustaba verles.
Aquí sigo, en cada recuerdo, en cada risa, en cada gesto de amor. los amo