Otero Manolo
Daniel Dominguez에 의해No me preguntes el porque te amo, tampoco me preguntes desde cuándo lo hago, porque lo hago de forma limerente y sin sentido conocido.
Que me quieras no es necesario, pero si me dejas, el letargo de tu ausencia dejará mi cuerpo y alma destrozada, cuyo final se presenta en el abismo abyecto de un fúnebre hogar.
Aunque me encuentres en cuerpo presente parado frente a ti, mi mente febril se pierde en la sola idea de querer darte todo pero impotente de que en la realidad eso es inescrutable.
Si digo que te amo, lo hago de forma lacerante como quien se castiga con las espinas de una rosa. Y cuyo único destino mustio es contemplar la belleza de la flor que anhela besar.
Dime qué amas aunque aunque tú mirada diga lo contrario, dime qué extrañas aunque en las frías noches encuentres calor en otra alma.
Miénteme y déjame amarte, Ámame y déjame odiarme por no amarte tanto, si algún día nos encontramos nuevamente, permíteme entregar mi alma a tu destino, vivo para ti, eres mi luz y mi hogar, dejas un cálido recuerdo siempre en mi memoria como un viejo recordando su niñez.
Aunque por momentos estemos distantes, ten por seguro amor que te soy fiel como la luna a la noche y como el día a la estrella.
Te doy gracias amor, por los momentos serenos que pasamos juntos y por las borrascas insosegables de mi mente que afrontaste inmutablemente. Si he de pedir un deseo, que sea volver a estrechar tu cuerpo con el mío y nacer una vez más para amarte todavía una vez más, porque si te vas primero de esta vida, ten por seguro que mi alma se irá contigo.
por eso amor, amémonos cada día como si fuera el último, como si fuera nuestra última noche, nuestro último día, cómo si fuera nuestra última oportunidad de estar juntos, por eso amor, te digo te amo y no me preguntes porque te amo y porque lo hago, solamente te amo.