Era un jueves tempranito,
el sol apenas salía,
cuando Juan salió al mercado
con antojo que traía.
"Unos tamales bien buenos",
decía con alegría.
Con la bolsa bien llenita
de tamal rojo y de elote,
regresó todo contento
pa’ llegar antes del corte.
Pero en la escuela lo vieron…
y ahí empezó el desmadre.
¡Ay, qué vida la de Juan,
por tamales lo cacharon!
El prefecto bien molesto
y sus puntos se bajaron.
"¡Estás fuera por un día!"
Y los tamales... volaron.
Dicen que en la dirección
lo dejaron bien callado,
mientras su mente pensaba:
“¡Valió madre el recado!”
El castigo fue temprano…
¡y sin almuerzo se ha quedado!
Moraleja pa’ la raza:
si un jueves te vas de viaje,
y se te antojan tamales…
que no sea en horario clase.
Porque puedes ser leyenda,
pero también un desastre
Era un jueves tempranito,
el sol apenas salía,
cuando kiko salió al mercado
con antojo que traía.
"Unos tamales bien buenos",
decía con alegría.
Con la bolsa bien llenita
de tamal rojo y de alegria,
regresó todo contento
pa’ llegar antes del corte.
Pero en la escuela lo vieron…
y ahí empezó el desmadre.
!Ay, que vida la de kiko, por tamales lo cacharon¡ La directora bien molesta, con sus puntos, los tamales le tiro y le dijo !estas fuera por un dia¡