Julia
José María López Lobato에 의해Hey, tú !. gordito, despierta.
Levántate gandúl.
Es hora de ir a la barriguita de Yúlia.
Sí, tengo mucha hambre, no he comido nada y tu tienes una pinta deliciosa.
Ven, vamos a la cocina que voy a empezar a cocinarte.
Venga, deprisa. No aguanto más, me muero de hambre necesito comer ya.
Ven, corre.
Muy bien, hace mucho frío verdad gordito, ven, que vengas he dicho.
Te voy a meter en el horno, seguro que ahí no vas a pasar frío, ya verás, vas a estar muy calentito. Lo suficiente como para que tu carne se vaya tostando y te cocines para convertirte en un bocado crujiente y en una cena riquísima.
Ay, bueno de mientras voy preparando la mesa.
¡ Uy ! Ya está mi gordito listo. Mira que ricura. Tiernecito y crujiente. Justo como tenía pensado.
Vale gordito, ha llegado el momento.
No te asustes.
Mira mis afilados dientes, y mi enorme boca.
Te voy a ir metiendo dentro de ella poco a poco.
Allá voy.
¡ Hay ! Que rico estaba mi niño.
Ahora voy a dormir un poquito mientras que mi barrigota digiere lentamente a este pequeño trozo de carne
¡ Uy ! Vaya, como me pesa la barriga.
Dios, no me puedo ni mover.
Que bien me ha sentado comerme a mí niño
Bueno, voy a dormir un poco a ver si baja un poquito.
Oh, dréu.
¿ Que pasa mi vida ?. No llores pequeño.
Ya no se puede hacer nada cielo.
Ya te he comido, ya estás dentro de mi estómago.
Relájate corazón. No luches, es totalmente inútil.
Mis tripas te van a descomponer lentamente.
Ya no hay nada que hacer amor mío.
No llores bomboncito.
Es sólo un momentito.
Hay que bien he dormido, con mi barriguita llena.
Mi pequeño dréu ya se habrá digerido totalmente.
Pobrecillo. Pero es que es irresistible.
Desde el primer día que lo ví, yo sabía ya que esos mofletes deliciosos con esos tiernos bracitos y esa pancita de grasa, me lo iba a comer algún día.
Bueno, pues ese día ya ha llegado. Y todo gracias a mí prima esnóu.