Sabes bien que yo nunca he sido muy fan de los gatitos, pero tú los amabas aunque tu alergia no te permitía cuidar de uno... Con el tiempo empecé a amarlos por ti. Cada vez que veíamos a dos gatitos juntos decías que éramos nosotras en otro universo.
Hoy ya no estás a mi lado: por alguna razón no sé si tú te alejaste de mí o yo de ti... Pero hoy en día cuido de un gatito; eso me ha ayudado a no sentir tanto el vacío que dejó la ausencia de tu amistad. Te extraño todos los días e incluso te sueño — sueño que todo se arreglará algún día; anhelo tanto ese día. Si ese día llega, amaré y cuidaré de él como si fueras tú. No lleva tu nombre, no porque no quiera, sino porque me sería difícil llamarlo por tu nombre y que no seas tú a quien llame.
Soy una viajera entre sueños y realidades, navegando en océanos de pensamientos dispersos. Mis palabras son pájaros perdidos que buscan un cielo diferente, mientras mi alma danza entre las sombras de lo que fui y lo que seré.