Buenas tardes. Es un honor poder compartir mis ideas con ustedes.
Buscábamos una república con igualdad ante la ley, donde la Iglesia no tuviera poder político y todos los ciudadanos tuvieran los mismos derechos.
Creíamos en una educación laica, gratuita y obligatoria. La religión debía ser asunto privado, no parte del gobierno.
Resistir la intervención extranjera y mantener la unidad del país, a pesar del apoyo que los conservadores daban al Imperio de Maximiliano.
Tenían una visión distinta. Defendían los privilegios del clero y los militares, y preferían un gobierno centralista.
Gracias a ustedes. Viva la República.
Compatriotas, en estos momentos críticos para nuestra nación, debemos unirnos como hermanos. No permitamos que las diferencias internas debiliten nuestra resolución. La patria nos llama a defender nuestra soberanía con honor y dignidad ante cualquier amenaza extranjera.